SANTO DOMINGO, RD (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).- El 30 de octubre de 2013, David Ortiz puso el sello definitivo a una de las actuaciones ofensivas más extraordinarias de la historia de la Serie Mundial. El dominicano fue elegido Jugador Más Valioso después de batear para .688 y conducir a los Medias Rojas de Boston a su tercer campeonato en diez temporadas, tras derrotar 6-1 a los Cardenales de San Luis en el sexto encuentro del Clásico de Otoño.
Ortiz conectó 11 imparables en apenas 16 turnos oficiales, incluidos dos cuadrangulares, remolcó seis carreras, anotó siete y recibió ocho bases por bolas, para un porcentaje de embasarse de .760. Según los registros de MLB.com, su promedio de .688 fue el segundo más alto conseguido en una Serie Mundial, solamente superado por el .750 de Billy Hatcher con Cincinnati en 1990.
Su dominio fue tan evidente que San Luis terminó cambiando la estrategia para enfrentarlo. En el sexto y decisivo partido, el dominicano no conectó imparables, pero recibió cuatro boletos, tres de ellos intencionales, y anotó dos carreras.
Boston ganó aquel encuentro gracias a una ofensiva encabezada por Shane Victorino, quien remolcó cuatro carreras, y a la labor monticular de John Lackey. La victoria permitió a los Medias Rojas celebrar un campeonato de Serie Mundial en su propio estadio por primera vez desde 1918, poniendo fin a una espera de 95 años.
Para Ortiz representó su tercer anillo, después de los conquistados en 2004 y 2007, pero fue la primera ocasión en que recibió el premio MVP de la Serie Mundial. Ya había sido elegido Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 2004, durante la histórica remontada de Boston frente a los Yanquis de Nueva York.
Mucho antes de aquella noche histórica, Ortiz había dejado su huella en el béisbol del Caribe. Participó en cinco ediciones de la Serie del Caribe entre 1999 y 2004, reforzando a las Águilas Cibaeñas y los Tigres del Licey. De acuerdo con los registros publicados por la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), disputó 32 encuentros, conectó 42 imparables, incluidos 12 dobles y cinco cuadrangulares, y remolcó 29 carreras.
Aquella trayectoria recibió su reconocimiento el 2 de febrero de 2022, cuando Ortiz fue exaltado al Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe durante una ceremonia celebrada en Santo Domingo. Meses después, el 24 de julio, también ingresó de manera oficial al Salón de la Fama de Cooperstown, completando un año de reconocimientos a ambos lados del béisbol profesional.
La actuación del 30 de octubre de 2013 sigue siendo una referencia del protagonismo dominicano en la Serie Mundial. Aquella noche, Ortiz no necesitó conectar un imparable para decidir el encuentro: su dominio durante los partidos anteriores había obligado a San Luis a buscar otras formas de enfrentarlo, mientras sus compañeros aprovechaban las oportunidades para completar el campeonato.
Fotos: The Boston Globe / Getty Images