may. 01 2026
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La historia, sin embargo, todavía puede seguir escribiéndose.

Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa – Prensa CBPC).– Con su más reciente imparable este jueves, el utility venezolano Ildemaro Vargas (D-backs) igualó en 26 juegos la marca de hits consecutivos más larga para un pelotero nacido en Venezuela, un registro que había permanecido intacto desde 2019.

El logro conecta a dos figuras de distintas características, pero con puntos en común: además de compartir este apartado histórico, tanto Vargas como Ramos han representado al país en Series del Caribe, consolidando trayectorias que trascienden las Grandes Ligas.

Ramos, campeón con Tigres de Aragua en Mexicali 2009 y con Tiburones de La Guaira en Miami 2024, también participó en Santiago 2008 y en Gran Caracas-La Guaira. Incluso fue el cátcher del Equipo Todos Estrellas en 2009.

Por su parte, Vargas también dijo presente en Mexicali, pero en 2025, defendiendo los colores de Cardenales de Lara. En ese torneo dejó promedio de .300 y un OBP de .440, además de liderar el campeonato en dobles con tres.

La racha de Vargas ha tenido un desarrollo particular. A diferencia de la de Ramos —construida en poco más de un mes—, la del monaguense se ha extendido entre el cierre de una campaña y el inicio de otra, evidenciando una consistencia ofensiva sostenida en el tiempo.

El infielder de Arizona fue sumando imparables de forma progresiva hasta abrir la temporada encendido, enlazando hits en cada presentación. De hecho, inició 2026 con más de 20 juegos consecutivos bateando de hit y elevó su cadena total a 26 encuentros, la más larga activa en las Grandes Ligas.

Su seguidilla ha incluido contactos oportunos, extrabases y actuaciones de impacto, manteniéndose como uno de los bates más consistentes de su equipo durante este inicio de campaña.

Aunque los 26 juegos quedan lejos de las grandes marcas históricas —como los 56 de Joe DiMaggio, los 44 de Pete Rose o los 35 del dominicano Luis Castillo—, dentro del contexto venezolano representan un hito. Ramos sostuvo ese récord durante casi siete años, tras establecerlo en una sólida campaña ofensiva con los Mets de Nueva York.

Ahora, Vargas se suma a ese lugar privilegiado. Su hazaña no solo revive una marca relevante, sino que la proyecta hacia el presente, demostrando que la consistencia ofensiva sigue siendo una de las herramientas más valiosas en el juego.

Dos nombres, dos caminos distintos y un mismo número: 26.
La historia, sin embargo, todavía puede seguir escribiéndose.

 

Fotos: CBPC/ LVBP/ Getty images

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