sep. 29 2026
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El 29 de septiembre de 1954 protagonizó una de las atrapadas más famosas de la historia. Meses después jugó en Puerto Rico junto a Roberto Clemente y terminó campeón de la Serie del Caribe de 1955 en Caracas.

SANTO DOMINGO, RD (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).- Cuando Willie Mays llegó a Puerto Rico para jugar con los Cangrejeros de Santurce en el invierno de 1954-55, no era una joven promesa buscando abrirse camino. Llegaba convertido en una de las mayores estrellas del béisbol.

Acababa de completar una extraordinaria temporada con los Gigantes de Nueva York, en la que además ganar la Serie Mundial, fue campeón de bateo de la Liga Nacional con .345, conectó 41 jonrones, remolcó 110 carreras y fue elegido Jugador Más Valioso.

Y precisamente un 29 de septiembre de 1954, en el primer partido de aquel Clásico de Otoño frente a Cleveland, Mays realizó la legendaria atrapada conocida como “The Catch”, una de las jugadas más recordadas en la historia de las Grandes Ligas.

Poco después viajó a Puerto Rico y se puso el uniforme de los Cangrejeros de Santurce, iniciando un capítulo menos conocido de su extraordinaria carrera y uno particularmente importante para la historia del béisbol caribeño. Allí ocurrió además un encuentro histórico.

En los jardines de Santurce coincidió con un puertorriqueño de apenas 20 años que todavía no había jugado en Grandes Ligas: Roberto Clemente.

Mays ocupaba el jardín central; Clemente jugaba principalmente en el izquierdo y Bob Thurman completaba aquel formidable grupo de jardineros. Don Zimmer, George Crowe, Buster Clarkson, Rubén Gómez y Sam Jones eran otras de las figuras de un equipo que terminaría siendo conocido como el “Escuadrón del Pánico”.

Años después, Mays recordaría que había conocido a Clemente en Puerto Rico y quedó impresionado por un joven que podía correr, lanzar y batear. Pero el vínculo fue más allá de compartir uniforme, pues se conservan testimonios sobre prácticas en el estadio Sixto Escobar en las que Mays ayudaba a Clemente a trabajar aspectos defensivos, especialmente la manera de atacar la pelota y realizar más rápidamente sus tiros.

Los Cangrejeros terminaron la temporada regular con marca de 47-25 y posteriormente derrotaron a Caguas cuatro juegos por uno para conquistar el campeonato de Puerto Rico y de paso, clasificar a la Serie del Caribe que se disputó del 10 al 15 de febrero en el Estadio Universitario de Caracas, frente a representantes de Cuba, Venezuela y Panamá. Y Mays volvió a ser protagonista.

Curiosamente, comenzó el torneo de 0-12, pero todo cambió frente a los Navegantes del Magallanes. En un encuentro que llegó empatado al undécimo episodio, Clemente abrió la entrada con cuadrangular y posteriormente Mays conectó otro jonrón de dos carreras que resultó decisivo en la victoria de Santurce. A partir de ahí su bate explotó.

Mays terminó la Serie del Caribe con promedio de .462, mientras Santurce cerró con récord de 5-1 para proclamarse campeón.

Aquel título tuvo además una característica muy particular: a diferencia de lo habitual en la época, Santurce llegó a Caracas sin refuerzos procedentes de los otros equipos de la liga puertorriqueña. El conjunto de 22 jugadores que representó a Puerto Rico estaba integrado exclusivamente por peloteros de los Cangrejeros.

Era el tercer campeonato de Serie del Caribe para Santurce, después de sus coronas de 1951 y 1953.

Así, una fecha como el 29 de septiembre permite recordar a Willie Mays desde una perspectiva especialmente cercana al béisbol del Caribe. Ese día de 1954 realizó en el Polo Grounds la atrapada que quedó inmortalizada como “The Catch”. Apenas unos meses después estaba jugando pelota invernal en Puerto Rico, compartiendo los jardines con Roberto Clemente y posteriormente defendiendo los colores de Santurce en una Serie del Caribe.

El Salón de la Fama de Cooperstown describe a aquellos Cangrejeros de 1954-55 como un verdadero conjunto arrollador y recuerda cómo Mays fue pieza fundamental tanto en el campeonato puertorriqueño como en el posterior triunfo caribeño.

Y en medio de aquella historia quedó una imagen difícil de repetir: Willie Mays y Roberto Clemente, dos futuros miembros del Salón de la Fama, jugando juntos en Puerto Rico y llegando después hasta la Serie del Caribe.

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Fotos: Archivo CBPC /medium.com

 

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